17 distopías internacionales que deberías leer

Las
distopías están de moda en estos momentos gracias a las grandes producciones
cinematográficas, pero las más reconocidas vienen de lejos creo que se podría
decir que durante la Guerra Fría tuvieron un momento de esplendor.

Por
eso, he querido hacer esta selección de 17 distopías internacionales que creo
todo buen lector debería leer para que nos demos cuenta que esto bien de lejos
y de paso aconsejaros algunas lecturas distópicas.

Como
dice la palabra, internacionales; dejaré las nacionales para otro momento.

No
he querido decir las mejores, pues sobre gustos los colores, pero sí que he
hecho un pequeño trabajo estadístico y se podría decir que estas 17 están en la
mayoría de quinielas que apuestan por las mejores.

Las
he ordenado cronológicamente para que así también os hagáis una mejor idea.
Seguro que algunas de ellas no las teníais ubicadas correctamente en el tiempo.

Y
sin más os dejo con las 17 distopías internacionales que te recomiendo leer.
Buena lectura.

La máquina del tiempo,H.G.Wells (1895)

La
primera gran historia de viajes en el tiempo y una de las grandes novelas de
ciencia ficción de todas las épocas. Una especulación arriesgada y sumamente
aguda no sólo en lo científico, sino, y especialmente, en lo social y lo
político.

El
Crononauta de Wells recorrerá distintos momentos de nuestro futuro para acabar
en una remota y aparentemente utópica sociedad en la que la humanidad se ha
dividido en dos especies tan antagónicas como dependientes la una de la otra:
los apacibles Elois y los siniestros Morlocks. La evolución social que
prefigura ese escenario sigue siendo, más de cien años después de su
publicación, uno de los momentos más brillantes y estremecedores de la ciencia
ficción de todos los tiempos.

Nosotros, Evgueni
Zamiátin (1921)

El
futuro es un lugar sombrío. En una ciudad donde las viviendas particulares son
de cristal (para que la policía pueda vigilar mejor a los ciudadanos) y no
existen nombres propios sino meros números de expediente (el protagonista es
D-503 y su novia es O-90) todo lo cotidiano está orientado en exclusiva a la
eficiencia en la producción. Sin embargo, claro, hay disidentes, y el
protagonista no tardará en conocerlos.

Un mundo feliz, Aldous
Huxley (1932)

La
novela describe un mundo en el que finalmente se han cumplido los peores
vaticinios: triunfan los dioses del consumo y la comodidad, y el orbe se organiza
en diez zonas en apariencia seguras y estables. Sin embargo, este mundo ha
sacrificado valores humanos esenciales, y sus habitantes son procreados in
vitro a imagen y semejanza de una cadena de montaje.

1984, George Orwell
(1948)

La
novela se convirtió en un clásico a la hora de describir los abusos de control
del Estado en la vida de los ciudadanos. Muchas partes de la trama se hicieron
famosas, como la imagen del “Big Brother”. El objetivo del constante estado de
guerra del gobierno imaginado por Orwell era el de mantener el poder de las
clases altas, limitando el acceso a la educación y a los bienes materiales a
las clases menos favorecidas.

Yo, robot, Isaac Asimov
(1950)

Una
investigación llevada a cabo por un periodista acerca de la trayectoria de la
robopsicólogaSusan Calvin da pie a los nueve relatos que componen esta novela.
Las tres leyes de la robótica, a las que en obras posteriores Asimov añadiría
alguna más, constituyen las normals que rigen el comportamiento en los
diferentes conflictos que se presentan entre humanos y robots. Si bien admiten
una lectura independiente, la modernidad y éxito de este libro se explica por
la audacia en la composición y por la aplastante lógica en las reflexiones que
aparecen acerca de la robótica.

«Yo
,robot» es uno de los pocos títulos de ciencia ficción que han superado
con amplitud el círculo de lectores especialmente aficionados, entre los que a
menudo se considera una obra cumbre. Su influencia y la de las tres leyes de la
robótica en ella enunciadas es muy notable en las novelas aparecidas
posteriormente acerca de robótica, y eso mismo es lo que explica que se haya
tomado como base para la película que se estrena a finales de julio 2004
dirigida por Alex Proyas y protagonizada por Will Smith.

Fahrenheit 451, Ray
Bradbury (1953)

Fahrenheit
451 cuenta la historia de un sombrío y horroroso futuro. Montag, el
protagonista, pertenece a una extraña brigada de bomberos cuya misión,
paradójicamente, no es la de sofocar incendios, sino la de provocarlos para
quemar libros. Porque en el país de Montag está terminantemente prohibido leer.
Porque leer obliga a pensar, y en el país de Montag está prohibido pensar.
Porque leer impide ser ingenuamente feliz, y en el país de Montag hay que ser
feliz a la fuerza…

El señor de las moscas,
William Golding (1954)

Urdida
en torno a la situación límite de una treintena de muchachos en una isla
desierta, El Señor de las Moscas es una magnífica novela que admite lecturas
diferentes e incluso opuestas. En efecto, si algunos pueden ver en esta
indagación de William Golding en la condición humana la ilustración de que la
agresividad criminal se halla entre los instintos básicos del hombre, otros
podrán considerarla como una parábola que cuestiona un tipo de educación represiva
que no hace sino incubar explosiones de barbarie prestas a estallar en cuanto
los controles se relajan.

La naranja mecánica,
Anthony Burgess (1962)

La
historia del nadsat-adolescente Alex y sus tres drugos-amigos en un mundo de
crueldad y destrucción. Alex tiene, según Burgess, «los principales
atributos humanos; amor a la agresión, amor al lenguaje, amor a la belleza.
Pero es joven y no ha entendido aún la verdadera importancia de la libertad, la
que disfruta de un modo tan violento. En cierto sentido vive en el Edén, y sólo
cuando cae (como en verdad le ocurre, desde una ventana) parece capaz de llegar
a transformase en un verdadero ser humano».


El planeta de los
simios, Pierre Boulle (1963)

En
un futuro cercano, tres astronautas aterrizan en un planeta que parece idéntico
a la Tierra. Aunque su exuberante naturaleza, su clima templado y la atmósfera
respirable hacen de él un paraíso, pronto descubren la terrible verdad: en este
mundo los humanos son bestias salvajes y los simios han desarrollado inteligencia.
Ulises Mérou tratará, por todos los medios, de descubrir el secreto de tan
temible civilización, sin saber si eso lo convertirá en el salvador de la raza
humana o en el último testigo de su desgracia.

Dune, Frank Herbert
(1965)

Dune
es la primera novela de la serie homónima «Dune» de Frank Herbert, una obra
maestra unánimemente reconocida como la mejor saga de ciencia ficción de todos
los tiempos.

Arrakis:
un planeta desértico donde el agua es el bien más preciado y, donde llorar a
los muertos es el símbolo de máxima prodigalidad.

Paul
Atreides: un adolescente marcado por un destino singular, dotado de extraños
poderes y, abocado a convertirse en dictador, mesías y mártir.

Los
Harkonnen: personificación de las intrigas que rodean el Imperio Galáctico,
buscan obtener el control sobre Arrakis para disponer de la melange, preciosa
especia y uno de los bienes más codiciados del universo.

Los
Fremen: seres libres que han convertido el inhóspito paraje de Dune en su
hogar, y que se sienten orgullosos de su pasado y temerosos de su futuro.


¿Sueñan los androides
con ovejas eléctricas?, Philip K. Dick (1968)

Una
de las mejores novelas de Philip K. Dick, y sin duda la más leída, esta obra es
una alucinante pesadilla tecnológica, cuyo tema principal es el impreciso
límite entre lo natural y lo artificial. En un mundo devastado, lleno de restos
tecnológicos y bloques de apartamento vacíos, Rick Deckard es un cazador
mercenario cuya tarea consiste en retirar de la circulación a los androides
rebeldes, profesión que es causa también de no pocos problemas con su esposa.
Sin embargo, los nuevos Nexus-6 son androides con características especiales,
casi humanos, lo que dificulta notablemente su labor y puede llevarle a
enfrentarse a problemas que es incapaz de imaginar siquiera.

La larga marcha, Stephen
King (1979)

Publicado
bajo pseudónimo: Richard Bachman

Una
inquietante novela futurista donde la realidad supera a la fantasía más
terrorífica.

El
escenario: una sociedad ultraconservadora que ha llevado al paroxismo sus
rasgos más perversos, dominada por un estado policial.

El
acontecimiento: la más extraordinaria competición deportiva, una agotadora
marcha a pie donde un resbalón puede ser el último.

Los
competidores: cien adolescentes elegidos por sorteo decididos a pasar sobre los
cadáveres de sus compañeros para llegar a la meta.

El
premio: fama y fortuna para el ganador, es decir, para el único
superviviente…

Solo
uno será el triunfador.

Los
99 restantes morirán.

Guía Del Autoestopista
Galáctico, Douglas Adams (1979)

Un
jueves a la hora de comer, la Tierra es demolida para poder construir una nueva
autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo que esa misma mañana ha visto
cómo echaban abajo su propia casa, considera que eso supera lo que una persona
puede soportar. Arthur huirá de la Tierra junto a un amigo suyo, Ford Prefect,
que resultará ser un extraterrestre emparentado con ZaphodBeeblebrox, un pirata
esquizoide de dos cabezas, en cuya nave conocerá al resto de personajes que lo
acompañarán: un androide paranoide y una terrícola que, como él, ha logrado
escapar. Douglas Adams fue el creador de toda una serie de manifestaciones de
la Guía del autoestopista galáctico: primero fue novela radiofónica, luego se
convirtió en libro, series televisivas y teatrales, un juego de ordenador,
cómics y toallas de baño. La película ascendió hasta las cumbres de la
producción cinematográfica.

El cuento de la criada,
Margaret Atwood (1985)

Amparándose
en la coartada del terrorismo islámico, unos políticos teócratas se hacen con
el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos
de las mujeres. Esta trama, inquietante y oscura, que bien podría encontrarse
en cualquier obra actual, pertenece en realidad a esta novela escrita por
Margaret Atwood a principios de los ochenta, en la que la afamada autora
canadiense anticipó con llamativa premonición una amenaza latente en el mundo
de hoy.

El juego de Ender, Orson
Scott Card (1985)

La
novela más famosa de ciencia ficción moderna: un clásico indiscutible, ganadora
de los premios Hugo, Nebula y SF Chronicle.

La
Tierra se ve amenazada por una raza extraterrestre, los Insectores, que se
comunican telepáticamente y consideran no tener nada en común con los humanos,
a quienes pretenden destruir.

Para
vencerlos es necesario una nueva clase de genio militar, y por ello se ha
permitido el nacimiento de Ender, lo que constituye, en cierta forma, una
anomalía, pues es el tercer hijo de una pareja en un mundo que ha limitado
estrictamente a dos el número de descendientes.

El
niño Ender deberá aprender todo lo relativo a la guerra en los videojuegos y en
los peligrosos ensayos de batallas espaciales que realiza con sus compañeros.

A
la habilidad en el tratamiento de las emociones, ya característica de Orson Scott
Card, se une en este libro el interés por el empleo de las simulaciones por
ordenador y los juegos de fantasía en la formación militar, estratégica y
psicológica del protagonista.

Hijos de hombres, P. D.
James (1992)

La
capacidad reproductiva de la humanidad ha desaparecido súbitamente. TheoFaron
vive en la Inglaterra post-Omega, un período deprimente en el que ya no hay
futuro. Resignado, empieza a denunciar en su diario la sordidez de una sociedad
en decadencia y el orden que pretende imponer su primo, el Guardián, el temible
dictador de Inglaterra. Todo cambia el día en que un grupo de jóvenes se
propone deponer al tirano. Pero los revolucionarios sólo podrán triunfar con la
ayuda de Theo.

La carretera, Cormac McCarthy
(2006)

Una
hecatombe indefinida (aparentemente una guerra nuclear) ha dejado EE.UU.
convertidos en un solar ennegrecido donde nada crece, en el que el paisaje se
compone de retorcidos muñones de árboles; allí no existen leyes, ni
civilización, ni apenas alimentos para los escasos supervivientes. Por este
paisaje de pesadilla dos personajes, padre e hijo, recorren carreteras y
bosques calcinados buscando una salvación imposible.

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