Cuando es invierno en el mar del norte de Leticia Sánchez Ruiz (2019)

«Yo era un ser infame. Deseaba inmiscuirme en el dolor de los demás para olvidar el mío […] a veces, para calmar una emoción, lo que realmente necesitamos es empachar nos de ella».

Estoy
contento porque este año he cumplido con mis libros de Sant Jordi. Este año
cayeron tres (Carretera de plata de Stina Jackson y Los miércoles salvajes de Susana Hernández) y  quizás menos que otros años, pero decidí que mi prioridad era
leer primero esos tres y luego ya vendrían los otros. Llevo ya muchos años
reseñando libros para tener prisas. Además, mis momentos de lectura son menores
que antaño y cada vez me tengo que volver más un gourmet de la lectura para no perder el tiempo y dejar de leer
aquello que realmente quiero leer.

Cuando es invierno en el
mar del norte
de Leticia Sánchez Ruiz me llegó de la mano de Marta Marne. Leí su reseña y me
quedé con ganas de leerlo. Como siempre, Marta tenía razón y es una de esas
lecturas que se saborean por ser diferentes en su forma y en su fondo, por el
tempo pausado, por esa búsqueda que la autora provoca en cada personaje y que
de rebote puede provocar en el lector.

«La
incertidumbre es una caja que nunca se acaba de vaciar y es muy duro pasarse la
vida sacando cosas para no ver el fondo».

He
leído alguna entrevista de la autora y en todas le preguntan por el título.
Está claro que yo también tenía curiosidad por saber que se escondía detrás de
la evocadora poesía que transmite. Y no me equivocaba, pues el título proviene
del inicio de un poema de Ángel González que lleva por título «Canción de invierno y de verano» y que reza así: « Cuando es invierno en el mar del Norte / es
verano en Valparaíso», y añade la autora: « Siempre están ocurriendo cosas en el otro lado
que no somos capaces de ver. Y de eso va esta novela: de contar no sólo la
historia de un asesinato desde dos puntos de vista, sino también de desvelar
qué pasa en el otro lado, el que no podemos ver, de las personas que queremos».

Y
ciertamente lo consigue, pues esta no es la historia de un asesinato, sino que
es la historia de múltiples personajes de los que iremos descubriendo sus
secretos y algún que otro cadáver. ¿Conocemos realmente a los que nos rodean?

«No hay
mayor dolor que el de intentar regresar a un lugar que ya no existe».

Existen
momentos en la vida, en los que no estás tan perdido que cualquier hecho que
sea un poco significativo nos puede crear una atracción y nos agarramos a él
como un clavo ardiendo para poder salir de nuevo a la vida y coger aire. Y eso
es lo que le sucede a Dora una de los protagonistas de la novela que al
cruzarse en su camino el cadáver del carpintero Antonio trigo. «Yo era un
ser infame. Deseaba inmiscuirme en el dolor de los demás para olvidar el mío
[…] a veces, para calmar una emoción, lo que realmente necesitamos es
empachar nos de ella».
Me ha gustado mucho ver esa atracción, ese
deseo de tener que investigar, pues muchas veces algunos autores se olvidan de
razonar las cosas y escribirlas sin más.

Y
por otro lado, en el otro punto de vista, os encontraréis con un homenaje a los
libros de Agatha Christie y a los misterios de habitación cerrada.

Interesante
el lugar en el que sucede esa parte de la historia, una isla, de la que el
lector irá descubriendo cosas más que interesantes, además de darse cuenta del
porqué de la portada de la que sentí desde el principio una extraña atracción.

Además
de todo eso, no podía faltar el punto de vista de la autora sobre ciertos
aspectos del mundo cotidiano y en concreto una crítica a ciertos periodistas
que se creen superiores a otros por el simple hecho de que unos escriben sobre
política y los otros sobre cultura.

Está
claro que todavía queda mucho camino por recorrer para que la cultura tenga el
lugar que le corresponde.

Cuando es invierno en el
mar del norte
creo que es una de esas novelas de las que pocos hablaran en las redes sociales
creando un efecto llamada, pero que el boca a boca hará que tenga su recorrido,
pues la prosa la asturiana merece mucho la pena.

  

 SINOPSIS


El cadáver de Antonio Trigo aparece en una playa cercana a la tormentosa Isla de Or, un entorno prácticamente inaccesible oculto bajo el espeso manto de la leyenda. En la cima de la isla se levanta un antiguo manicomio, hoy mansión residencial de la familia Larfeuil. A pesar de que nadie conoce a Trigo, todos sus miembros son sospechosos de asesinato. 



El cadáver tiene un agujero en el corazón.  



En una tarde que pasarán encerrados en una habitación, mientras el inspector Pambley los interroga uno a uno, Guillermo Larfeuil se preguntará quién de los suyos podría ser el asesino. Al mismo tiempo, todos los cadáveres de la familia irán saliendo a flote.



Por otra parte, Dora, una periodista cultural en paro obsesionada con la muerte de Trigo, comienza una frenética investigación para tratar de resolver el crimen. 


En una pequeña ciudad del norte en la que casi todos sus habitantes han cruzado sus caminos alguna vez, Dora intentará averiguar las razones últimas del crimen mientras Guillermo indaga en el oscuro pasado familiar de los Larfeuil. 

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