Hace
mucho bochorno y me ha costado salir a la calle. Cuarenta y dos grados a la sombra.
Maldita ola de calor, pero he quedado a tomar Un café con Eugenio Prados, con hielo esta vez, y no quería perder
la oportunidad de charlar con él de su nueva publicación Jazz letal y un poco del mundo editorial, lecturas y esas cosas que
nos gusta hablar a los que somos apasionados de la lectura y la escritura.

He
llegado antes que él. Bendito aire acondicionado. El local está semivacío.
Normal, quién en su sano juicio sale a la calle con esta calor. Pero tampoco
podemos estar todo el día encerrados. La próxima vez le pediré que me conteste
las preguntas como hace casi todo el mundo, vía correo electrónico.

Bien
pensando, maldita la gracia de contestarlas por correo pudiéndolo hacer en
persona.

Cinco
minutos más tarde llega Eugenio Prados y para mi sorpresa con una trompeta bajo
el brazo. Eso es lo que llamo yo marketing del bueno. Le pediré que me toque
algo, a ver si tengo suerte.

Me
levanto, nos damos un abrazo, pedimos y a la charla.

Para los que no te
conozcan cuatro pinceladas de quién es Eugenio Prados

Un
tipo con una biografía bastante aburrida, pero con una vida interior de lo más
ajetreada, siempre llena de ideas, proyectos e ilusiones; que ha dado tumbos
sin destino durante muchos años, hasta que las letras, que siempre lo habían
acompañado, se han cruzado en su camino, lo han agarrado por el cuello y le han
dicho: “No busques más. Esto es lo tuyo”. Y les he hecho caso.

He tenido la suerte de
poder leer en primicia tu nueva novela Jazz letal que sale ha salido a la venta
el pasado 15 de julio y debo decir que el ambiente creado en la novela es
genial. ¿Por qué el Jazz?

Es
mi género musical favorito; aunque mentiría si te dijera que lo supe apreciar
desde un inicio. La verdad es que al principio lo odiaba. Era, como digo en la
novela “una música infernal” a la que no le veía la más mínima gracia. Pero
gracias a una persona logré apreciarlo. Esa persona fue el locutor de Radio
Clásica Juan Carlos Cifuentes, “Cifu”, que con sus programas “Jazz porque sí” y
“A todo Jazz” me lo mostraron como algo maravilloso, accesible y placentero. Su
reciente fallecimiento fue un golpe, y en los agradecimientos del libro su
nombre es el primero que aparece. Sin él, “Jazz Letal” no existiría.

Es tu segunda novela
ambientada en el distrito de Starkhell, la primera fue Los crímenes mudos y
ahora Jazz letal. ¿De dónde surge la idea de inventar el distrito?

Cuando
se escribe una novela negra ambientada en un sitio concreto, en seguida se dan
cosas por sentadas. Leer la palabra “Nueva York” o “Harlem” en un libro ya
indica un ambiente y unas imágenes muy definidas. Yo no quería eso con
Starkhell. Quería que quien entrara en él encontrara un sitio impredecible, que
no pudiera ubicar con facilidad, un lugar que existe en la actualidad, pero que
fue construido hace cien años, antiguo, misterioso, y con unos habitantes que parecieran
salidos de una novela de Raymond Chandler; donde pudiera ocurrir cualquier
cosa…

Dicho
esto, el sitio real que dio origen a Starkhell es Storyville el distrito creado
a finales del siglo XIX en Nueva Orleans, construido para controlar la
prostitución de la ciudad, pero que acabó cerrado años más tarde. Un lugar que,
casualmente, fue una de las cunas del jazz; así que mis novelas no dejan de ser
un homenaje a aquel lugar ahora desaparecido.

En las dos novelas
ambientadas en el distrito el factor paranormal está presente. ¿Es un signo
distintivo de toda tu obra? ¿Te sientes seguro en ese terreno?

Para
mí “El Halcón Maltés” y “Nosferatu” me parecen historias pertenecientes al
mismo género. Sobre todo en lo visual. El cine negro no es sino una evolución
del impresionismo alemán y del cine de terror mudo. El callejón sin salida, la
lluvia, lo Gótico, son elementos utilizados tanto por el género policíaco como
por el de terror, y al escribir “Los Crímenes Mudos” pensé: “¿por qué  no mezclar los dos mundos?” Me salió de forma
natural, aunque sí es cierto que en muchas de mis historias hay componentes
fantásticos (en “La Tienda Secreta”, “La Tumba del Niño” o “Telarañas en los
Ojos”, por ejemplo) Aunque más que novelas paranormales o de fantasía, las veo
como novelas realistas salvo por un elemento que entra en la trama, la expande,
y hace que ocurran cosas interesantes, o que al menos a mí me gusta contar.

¿Crees que ese efecto
paranormal resta o suma lectores?

Es
difícil de calibrar. A la mayoría de la gente que ha leído “Los Crímenes Mudos,” por ejemplo, les encanta ese giro hacia el terror, no se lo esperan, y
me comentan que ese elemento está introducido con tanta naturalidad que no
chirría, no es un pegote efectista, sino parte lógica de la trama, y les
engancha. Pero también es verdad que me he topado con otros lectores que la
mera sospecha de algún elemento poco realista les echa para atrás. Tal vez la
clave esté en el equilibrio. Si les hace meterse en la historia, cuando llegue
el giro no solo no les sentará mal, sino que agradecerán el cambio. Además, yo
creo que la novela negra debe evolucionar, fusionarse con otros géneros,
sorprender, provocar. No podemos quedarnos con la imagen clásica del detective
borracho y solitario ni con tramas a lo CSI vistas mil veces.

Veo que entre tus
recomendaciones está Arte salvaje de Robert Polito, la biografía de Jim Thompson.

Lo primero, ¿qué dos
novelas recomendarías de Jim?

Yo
empezaría por “El Asesino dentro de mí”. Del puñetazo que te va a arrear
querrás leer todo lo demás de Thompson. Después iría a por “1280 Almas”, claro.
Y si te han gustado esas dos después puedes leer “Una mujer endemoniada”, que
es una de mis favoritas.

Lo segundo, ¿crees que
hay algo de Jim en tu escritura? ¿Crees que es una buen referente a estudiar
para los que quieren dedicarse a escribir en género negro?

Algo
tiene que haber de Jim Thompson, porque es imposible leerlo sin que se te pegue
algo; pero nunca me atrevería a emularlo, o intentar hacer algo muy similar a
su estilo. Su forma de narrar, la forma en que describe la psicología de sus
personajes, sus tramas envenenadas, la manera con la que te hace empatizar con
el lado más negro de la existencia, es algo inimitable. Estudiarlo, sí.
Venerarlo, también. Copiarlo, ahí no lo tengo tan claro.

A parte de Jim Thompson,
¿qué otros autores crees que deberíamos leer para estar en la onda negra?

La
verdad es que a pesar de que “Los Crímenes Mudos” y “Jazz Letal” son novela
negra, mis lecturas son de todos los géneros, épocas y condición, por lo que
mis lagunas también son grandes. Aunque sí puedo recomendar tres novelas de que
me han impactado últimamente: “Te quiero porque me das de comer” de David
Llorente (Brutal); “La entrega” de Dennis Lehane (Qué bien cuenta las cosas
este hombre) y “Trilogía de Nueva York” de Paul Auster (Si se quiere saber
hasta qué límite se puede llegar la novela negra, esta es una buena opción).

¿Qué te inspira a la
hora de escribir?

Leer
mucho y bueno es algo imprescindible para cualquier escritor, y te ayudará
siempre a salir de cualquier entuerto narrativo; aunque en mi caso casi
cualquier cosa sirve para inspirarme. Vivimos rodeados de ficción en miles de
formas y la inspiración la puedes encontrar en  películas, en series, en programas de
televisión, en un foro de internet, vagando por Tumblr, viendo un anuncio,
leyendo un tuit, en la cara de un tipo que ves por la calle, en la frase que te
dice un amigo en el momento oportuno. Vamos, estar las 24 horas con los
sentidos alerta. Incluso en sueños.

Un consejo para aquellos
que se decidan por la autopublicación.

Paciencia.
Ir tejiendo tus historias sin pensar en nada más. Escribir lo que te apetezca.
No desanimarte. No dejar de escribir. Se puede luchar por tener éxito, pero
este vendrá cuando le dé la gana, no cuando tú quieras.

Recomiéndonos una
lectura

La
Romana, de Alberto Moravia. Es el último que he leído y me ha dejado
impresionado. 500 páginas que se leen en un suspiro y con unos personajes
complejos y contradictorios que son de admirar.

Recomiéndonos un autor,
no muy conocido, y que deberíamos conocer.

Bueno,
no es actual, y tampoco es tan desconocido, pero cualquier historia de Pedro
Antonio de Alarcón es digna de recuperarse. Leer “El Clavo” o “El año en Spitzberg”
te dejará con cara de tonto de lo bueno que es.

¿Tú como lector que
prefieres papel o digital?

La
estantería que se ha derrumbado en mi casa hace pocos días por exceso de peso
indica que fan del papel lo soy, y mucho. Pero no soy ningún talibán. El
digital tiene enormes ventajas, no ocupa espacio, es transportable, puedes
subrayar y compartir, hay miles de libros muy baratos, y la sensación que me
provoca leer una buena historia es la misma en papel que con el Kindle. Así que
empate.

¿Crees que el libro
digital llegará estar por encima del papel en utilización/ventas? En otras
palabras, ¿Crees que el libro digital llegará a substituir al de papel?

Yo
creo que el digital, sobre todo en España, tiene mucho camino por delante. Veo cada
vez más gente con lectores electrónicos y que además compra y recomienda. Como
formato creo que crecerá todavía, pero que compartirá terreno como una forma
más de leer, no será un monopolio.  El
papel tampoco lo será. Y creo que eso es bueno. Que un libro pueda leerse en
tapa dura, en bolsillo, en digital o en audiolibro son todos ventajas para el
lector, y no deberían luchar entre ellos.

Para finalizar, ¿tienes
en mente el esqueleto de una tercera entrega en el distrito?

Sí.
Pero la idea tiene todavía que madurar. Tengo al protagonista y algunos
momentos claves, pero falta trabajar para que la historia crezca y sea un buen
cierre a la historia.

Y ahora sí, ¿dónde nos
podremos hacer con Jazz letal y a qué precio?

Lo
tenéis disponible en Amazon por 2,99€. Es una historia que se puede leer de
forma independiente, pero si quieres tener un primer contacto con el distrito
de Starkhell podéis leer “Los Crímenes Mudos” por 0,99€. Si os gusta ese, “Jazz
Letal” os encantará.

Muchas gracias por
compartir este café conmigo y espero que Jazz letal llegue como mínimo tan
lejos como Los crímenes mudos.

Ojalá,
David. Estos dos son los libros de los que estoy más orgulloso, y cualquier
comentario tuyo o de los visitantes de tu blog me ayudarán a mejorar y seguir
adelante. Mil gracias por la oportunidad.

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