Siempre que hablo con él tengo conversaciones de lo más interesante.
Aquel día me dijo que iba a publicar una nueva novela, pero que lo haría con pseudónimo. Me dijo que su nombre lo guardaba para las editoriales; que le ha costado mucho llegar y no quiere cometer fallos; las novelas con tantas páginas, como la que quiero publicar, no tienen cabida hoy en día en las editoriales tradicionales. Además, quiero tener libertad para probar nuevas herramientas a nivel narrativo y las editoriales quieren ir más sobre seguro. Si una cosa ha funcionado, mejor no cambiar.
No entiendo esa postura, le dije. Si una novela es buena es buena y punto. Y si además tiene cosas nuevas, mejor que mejor, ¿no? Sí, me dijo, estoy contigo, pero ni tú ni yo somos los editores. Bueno, en mi caso sí al publicarla por mi cuenta. Esa libertad tampoco me gustaría perderla y se que con mi nombre no la tendría, pues me debo a la editorial y esta no quiere saturar tampoco el mercado con mi nombre.
El mundo está loco, solté. Conozco muchos autores independientes que van a novela por trimestre y siguen con grandes ventas.
Pero ese es otro mercado, no el editorial tradicional.
No pude aguantarme y le pregunté: ¿puedo saber tu pseudónimo? Tengo unas ganas locas de leerte.
Jajaja, rió. Eso es bueno. Hizo una pausa y añadió: confío en ti. Mi pseudónimo es…
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Un comentario en «Escribir bajo pseudónimo»

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