La biblioteca de las cosas
«Genial iniciativa. ¿Por qué tener objetos en casa que se utilizan tan pocas veces?».

Photo by Carlos Irineu da Costa on Unsplash

Este artículo fue enviado a los suscriptores de mi lista de correo junto como muchas otras noticias, recomendaciones y algún que otro regalo.                                                               ¿Quieres formar parte de ella? 
Como
casi siempre son iniciativas que nos vienen de fuera y tiene que pasar un
tiempo hasta que alguien las adopte y aplique en nuestro territorio.
He
hecho una búsqueda, un poco rápida, debo confesarlo, y he encontrado que hay
una biblioteca de las cosas en Barcelona y otra en Madrid
.
Yo
supe de la de Barcelona a finales de enero, cuando se inauguró, y casi todos
los medios se hicieron eco de la idea. La de Barcelona cogió el modelo de la
Library of Things de Londres.
Pero,
¿qué es una biblioteca de las cosas?
Como
indica la palabra es su máxima extensión, es un lugar en el que se guardan
cosas
.
¿Quién
no ha ido alguna vez a pedirle un taladro al vecino? ¿Quién no ha ido a pedirle
una escalera? ¿O quién no ha necesitado un reproductor de VHS y el vecino no
tenía?


Pero
aún podemos ir más allá. Se calcula que la utilización de un taladro es de 15
minutos durante toda su vida útil y en cambio en casi cada casa hay uno
ocupando su consiguiente espacio y generando su gasto. ¿No sería mejor tener un
taladro en una biblioteca de las cosas y que fuera utilizado por una comunidad?
¿Por
qué tener objetos que se utilizan tan pocas veces?
Esa es la idea origen de la
biblioteca de las cosas. Pero hay muchas más, como la mejora del medioambiente
al no malgastar los elementos de construcción de los aparatos, o la idea del no
consumismo descelebrado…
¿No
os parecería maravilloso que hubiera una de ellas más o menos a mano de cada
uno de nosotros?
No
podemos equivocar el concepto. Una biblioteca de las cosas no es un almacén de
trastos viejos. Es un espacio en el que encontrar objetos útiles.
¿Y
cómo funciona? Cada biblioteca tiene su sistema, aunque todos son un poco
parecidos: pagar un pequeño alquiler semanal (de 1 a 3 €) por la utilización
del objeto.
La
biblioteca de las cosas están abiertas a las donaciones de particulares sin que
estos reciban nada a cambio, ni siquiera un trato preferencial en el alquiler.
¿Qué
os parece la idea? ¿Conocíais la iniciativa? ¿Habéis utilizado alguna de ellas?
¿SEGUIMOS CONECTADOS?
Me encantaría que siguiéramos conectados más allá de esta entrada y que pudieras conocer un poco más de cerca mi faceta como escritor. Por todo ello te invito a que formes parte de mi lista de correo. Además, te llevas una de mis publicaciones de regalo. ¡¿TE APUNTAS?!


¿Quizás te interese?