Sobre sus anteriores novelas se pueden leer cientos de opiniones a favor y en contray no sabría deciros si a mí me han pesado más las negativas. Creo que por eso no había llegado el momento de leerlo. Pero como creo que para poder opinar uno lo tiene que vivir, me decidí a leer La chica de nieve e intentar descubrir lo bueno que tiene para que tantos lectores se enganchen a las historias del autor malagueño.

Kiera es una niña de tres años que desaparece en extrañas circunstancias el día de la cabalgata de Acción de Gracias en Nueva York.

Miren Triggs, una estudiante de periodismo, inicia una investigación paralela a la de la policía, en principio para un trabajo universitario, pero se irá complicando.

Esta es la base de la trama de la novela.

Es curioso, pero en los últimos tiempos estoy leyendo muchos libros con argumentos de desapariciones. ¿Será una moda o siempre han estado ahí y no me había dado tanta cuenta?

La novela se desarrolla a golpe de capítulo corto y con la técnica del espejo roto en mil pedazos, no sé si se llama así, perdonad, pero lo que quiero decir es que va dando saltos en el tiempo y en cada salto se va explicando una parte de la historia: la vida de Miren Triggs; la investigación de esta; la vida de los padres de Kiera antes y después de la desaparición de la niña; el cautiverio de la niña y la razón de su secuestro.

De esa forma se va construyendo la imagen de la novela y llegados al final de ella todo encaja. Utilizar esa forma de contar la historia le da dinamismo.

Los temas tratados son varios, pero los que sobresalen son: el papel de los medios de comunicación en relación a los sucesos. Quién no recuerda el circo que se montón en el caso de las niñas de Alcasser o más recientemente del pobre Julen.
¿Hay derecho a que se sobrepase la línea de la información y se vaya al morbo?

Otros temas serían el amor fraternal, la relación padres e hijos o el que interpreta Miren Triggs: el poder de la constancia, el no dejar de insistir.

Me ha gustado más el inicio de la novela que su final. Creo que a medida que vas leyendo pierde algo de fuerza. Quizás es que se saben cosas demasiado pronto, pero como decía antes, los capítulos cortos y los saltos hacen que sigas atento.

Sin querer contaros demasiado para no generar spoiler, hay un detalle muy importante en la trama, diría que decisivo, que me ha recordado a otro detalle decisivo en Millenium I. Quizás me hubiera gustado que fuera de otra forma, pero por contra, la investigación que nace de ese detalle está bien llevada.

Cuando digo que es un thriller efectivo me refiero a que el autor sabe muy bien cuál es la pócima secreta para enganchar a un público muy amplio y se aplica en ello. No me extraña que haya una legión de lectores detrás del malagueño.

Por lo que a mí respecta, ya he vivido la experiencia. Me ha entretenido. No me ha apasionado. No he tenido ganas de cerrar el libro en ningún momento, pero eso no quiere decir que vaya a repetir o que vaya corriendo a buscar sus anteriores novelas (aunque he leído que sus seguidores dicen que son mejores que esta. El autor creo que no opina lo mismo).

Para acabar. Por lo que he podido leer, Miren Triggs protagonizará una saga y el autor ya está trabajando en la próxima entrega que tendrá decenas de miles de lectores. Seguro.

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Un comentario en «La chica de nieve de Javier Castillo»

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